Todo lo que me pasa cuando te acercas a mi es, ante todo, mío.
Me lleno, me trago, me agrando, me ensancho, me alargo, me estiro, me rajo, me colmo, me paso, me rebalso, me chorreo, me atajo, me abrazo, me abraso, me quemo, me arde, me arranco, me entibio, me callo, me quedo, me paralizo, me enfrio, me hielo, me raspo, me duele, me sangro, me asusto, me aterro, me tiemblo, me angustio, me ahogo, me tiro, me caigo, me caigo, me rompo, me atajo, me arreglo, me soplo, me entibio, me beso, me sano, me canto, me río, me averguenzo, me pinto de colores, respiro, me calmo, me esfuerzo, me sostengo, te miro, me mirás, no te miro.
viernes 25 de mayo de 2007
sobre todo lo que me pasa cuando te acercas
sobre el chocolate
El chocolate es, ante todo, necesario.
Necesario en la noches de frío..muy necesario, pero también en el verano. BASTA YA CON EL MITO DE QUE EN EL VERANO NO COMEMOS CHOCOLATE!,¿Quién no ha buscado desesperadamente un kiosco abierto una noche DE OVULACIÓN en verano para encontrar un chocolate que mantenga su "forma primitiva"...y si no era la originaria, al menos que se encuentre en estado sólido. Y si, el chocolate es lo único que calma a una mujer en período de ovulación, es la única sustancia psicoadictiva capaz de contrarrestar la acción de las hormonas femeninas sobre el cuerpo. Bahh, contrarrestan a nivel emocional, calman la ansiedad-desesperación-asco-bronca-amor-grrrrrr-ayyy-etcétera; pero no contrarrestan lo que las hormonas hacen a nivel físico, sino que por el contrario contribuyen a la desarmonización progresiva del cuerpo femenino y por lo tanto cuando lo comemos en esas situaciones de angustia premestrual, nos lamentamos y resongamos mientras masticamos: "si sigo comiendo chocolate así no me va a querer nuncaaaa!!".
He aquí otra situación en la cual una mujer no puede prescindir del chocolate: la partida de un hombre. Si hay algo que aprendí en mi corta vida es que EL CHOCOLATE PUEDE REEMPLAZAR A ALGUNOS HOMBRES, PERO CUALQUIER HOMBRE NO PUEDE REEMPLAZAR AL CHOCOLATE. Elaboramos el duelo del hombre perdido gracias al chocolate. El chocolate nos abraza, nos abriga, nos quiere...están ahí, en el kiosco por unas pocas monedas reemplazando una noche de sensualidad y lujuria.
domingo 13 de mayo de 2007
sobre todo y sobre nada
La vida es, ante todo, angosta.
Muchas veces escuche personas quejarse de lo corta que les resultaba la vida. No coincido, creo que más de 10, 15 años de vejez para ser abuela, ir a bailes de jubilados y barrer la vereda es suficiente. Sin embargo 10, 11 años de infancia me parece una injusticia. ¿Cuántas vueltas en calesita, cuántas cartucheras de tres pisos, cuántas fiestas de cumpleaños con magos, jugo mocoretá y piñata entran en una infancia?, ¿Cuántos cucuruchos de menta granizada puede una dejar derretir por su antebrazo sin que la gente mire torcido?, ¿Cuántos "pica para mi y para todos mis compas", "sangreeeeee", "basta para mi, basta para todos" ? Sí, decididamente a nadie le debe haber alcanzado la infancia para pasar todos los niveles del Super Mario Bross que hubiese querido pasar, o para saltar en una cama elástica todo lo que hubiese querido saltar. Ni para chupar todos los juguitos de $0.10 (esas barritas de hielo que dejaban la lengua de colores) por la calle sin que nadie grite "piropos" con connotación erótica.
La adolescencia tampoco alcanza che!! ¿Cuántos juegos del semáforo?, ¿Cuántas tardes de matinee en soultro?, ¿Cuántos primer beso?, ¿Cuántos delantales pintados?, ¿Cuántos días de rebeldía sin bañarse?, ¿Cuántos pares de zapatillas topper uno puede tirar sin haber lavado ni un a vez como si fueran una bandera?, ¿Cuántas salidas al kiosquito a escondidas?...en apenas...APENAS 5 o 6 años y contando la pubertad!!!...Después se quejan de los adolescentes tardíos....que también es un problema, porque ser adolescente tardío le quita a uno años de juventud!!! Es mi problema actual, voy a cumplir 23 años y creo que ya no me alcanzó la juventud. TANTAS COSAS POR HACER!!! Tanta libertad de sopetón que no sé por donde empezar, ni por donde seguir, ni por donde terminar lo que jamás empecé. Tanta libertad que me llama desde todos lados, y me grita, y cuando la quiero oir se calla. Tanto silencio me aturde. Entonces trato de qudarme flojita, trato de hacerme liviana para que me sople el viento bien fuerte y me lleve al ESE LUGAR INDICADO.
Me aterra la idea de una mañana despertarme, mirar mis manos y verlas arrugadas, demasiado arrugadas. Y yo aún habiendome quedado con las ganas de saltar en la cama elástica. Y yo aún habiendome quedado con ganas de jugar a la botellita en la edad en que nada es más importante que besar chicos. Y yo aún que estoy a tiempo...
