Hola. Me fui. Me fui porque no entraba. Porque no había espacio para la magia con conejos, ni para las plantas de mascota, ni para las panzas contra el piso. Me fui y me lo llevé todo, incluso la angustia que viscosa se pegaba en el techo y los llantos cortitos tendidos bajo las sábanas. Me llevé la angustia y el llanto y el techo y las sábanas.
Hola. Me fui. Lejos. Porque desde lejos te puedo decir gracias. Porque no había espacio para las gracias ni para los abrazos.
Hola. Me fui. Te abrazo. Gracias.
domingo 5 de abril de 2009
Querido dónde antes:
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5 saltos:
"Me llevé la angustia y el llanto y el techo y las sábanas".
da gusto si alguien se va y se lleva los dos primeros, ya el q se lleva las sábanas es un rata y el techo ni te cuento, q te lo lleven es lo peor q hay.
Que lindo sería que cuando alguien se va... no solo se lleve su angustia... sino tb la de uno.
jaja si, un rata! Pero a angustia propia, techo propio.
Aii! Me daría miedo que se me lleven la angustia. Me suena que tiene algo de peligroso desangustiarse para siempre..
Gracias Paula!
Es verdad, no creo q sea bueno desangustiarse... pero duele tanto!!!
Beso
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