Nunca pense que te tendría tanto.
sábado 29 de agosto de 2009
domingo 9 de agosto de 2009
Nos perdono
A MI:
Silencio. Cajones repletos de adornos viejos. Necesitas más cajones y menos adornos. Es la tercera y última noche con adornos. Te desafío a no abrir los ojos abajo del agua. Si sentís culpa sos una tramposa. Cuarta y última noche. Quinta y última culpa.
Angustia repentina. Demasiado sutil, una pena. Raspá acá y perdé de nuevo. Es la sexta y última vez que pierdo. Ahora dormite pronto y soñá que no estas acá. No estés acá mañana. Es una órden. Te ordeno que corras ahora. Andate. Es tarde y no dejas de estar acá.
Bostezo desinteresado. Pero si estas empapada. Es trampa. Anda a buscar algo para secarte y salí corriendo. Te desafio a no abrir los ojos abajo del agua. ¿Es tarde para quedarme a dormir?
A ÉL:
¿Y vos que haces acá? ¿Por qué me soñas en la nuca?
No deberías.
Yo tampoco, pero vos menos.
Corré que se nos hace tarde.
Por favor,
dejame.
Soplá acá que me duele.
Yo te quiero.
Séptima y última vez que te quiero.
sábado 8 de agosto de 2009
¿A otra cosa mariposa?
La historia se repite, muertes y vidas parecidas.
Todo insiste en volver porque ella es el denominador común de sus circunstancias.
Es denominador común y corriente.
Es corriente de agua que se la lleva y se deja ir.
Porque para dejarse ir no le hace falta ni existir.
Porque ya sabe cuál es el punto al que va a ser llegada.
Porque heredó herramientas para defenderse de ese punto.
Sin embargo, un día decide. Puntuar antes.
Lo decide sin pensar, y choca y rompe
i EnPyeSa eNhOtRa Oja.