martes 29 de junio de 2010

Sueño de una noche de invierno

Alguna vez voy a tener una casa, mía. No va a ser muy grande, pero va a tener cortinas blancas con puntillas en las ventanas. Las ventanas no van a tener rejas, porque no voy a sentir miedo como ahora.

Alguien va a cuidar de mí y yo voy a cuidar de alguien. Alguien me va a calentar los pies en la cama y yo yo le voy a agradecer tejiendo bufandas que lo abracen en agosto.

Todas las mañanas me voy a despertar enredada en el canto de los pájaros, y me voy a quejar, y voy a fingir mal humor pero en realidad me va a gustar.

En Septiembre voy a hornear pasta frola de membrillo, otra vez, y me va a salir tan rica como antes.

En Febrero voy a inventar el helado de peras y quizás a alguien le guste...quizás en Febrero se escuchen carcajadas y ladridos en el patio y yo entienda que es una guerra de agua, y que volvió el carnaval, y que volvieron los sifones de soda, y salga saltando con uno a jugar...a jugar...

Sí, no lo conté voy a parir amor por parto natural más de una vez. Aunque ese tramatólogo me haya dicho que tenía la cadera rotada y que iba a necesitar cesárea.

Y sí, tampoco lo conté, la casa va a tener un patio con baldosas rojas y muchas macetas con olor a tierra recién regada. También va a tener una mesa larga para que entren todos los amigos y compartan el vino hasta cantar canciones del dos mil y un poquito.

Y una tarde será la tarde en la que se hayan ido libres todas las carcajadas del patio y yo tendré el pelo gris y  trabajaré menos y tejeré más...y me dirán que soy una vieja gaga porque sigo saliendo al mundo con cascabeles en los pies, porque voy a seguir teniendo la corazonada adolescente de que todo es transformable y seré feliz cada vez que lo compruebe. Como ahora.

Finalmente, una noche cualquiera voy a escuchar a un viejo cascarrabia protestar por cualquier cosa y lo voy a mirar a los ojos y va a tener ojos de viejo y lo voy a besar tanto, tanto, que se va a volver a enamorar de mi.

Y si tengo suerte, me voy a morir de amor.

Fin.


Texto escrito por una mujer triste.

4 saltos:

Violeta dijo...

...sin embargo, es un texto muy feliz. me encantó, también sueño con todo eso. y soy de las que cree que todo es transformable. se puede, de verdad.

Rosas Gamarra dijo...

¡Ay golpes en la vida, yo no sé!

Me golpearon sus versos

Salud!

Anónimo dijo...

trsite pero q sigue amando el amor...es tan amable el amor!

maria dijo...

Sí anonimo, el amor es tan amable y tan infinito..