martes 28 de diciembre de 2010

Algo que encontré entre mis cosas de septiembre

Lo que pasa es que a mi me pasa y a vos no te pasa. Y porque a vos no te pasa, yo tengo que medir las palabras, la mirada y hasta el cuerpo. Yo me la paso midiendo el cuerpo a tu medida.
Tu medida cuando duerme me da la espalda. Y tu espalda me da la nuca. Y tu nuca huele a flores de tilo, a bolsa de nylón, a iglesia abandonada.
¿Algún día podré desenredarte de esa pálida crisálida de mariposa arrepentida que te armaste? ¿Te querrás desarmar? ¿Qué hago yo acá?
Yo acá te busco una pierna con el pie y me rindo la frente sobre tu espalda. Entonces me escuchas, y si tenés ganas asomás la cara para este lado. No me mirás, nunca me mirás, pero yo te veo los ojos tristes aunque esté oscuro. Te veo los ojos tristes cuando apoyas tu mano sobre mi pecho de corazón agitado de tanto correr debajo del agua.


Apoyas tu mano sobre mi pecho y no podés dar nada más.
Suspiro y no puedo dar nada más.

4 saltos:

Anónimo dijo...

me estabas espiando¿? caro

maria dijo...

jaja...son cosas que pasan (¿?)

Anónimo dijo...

q bueno q no solo a mi..igual no lo podria haber puesto en palabras mejor...(ya te junte un par de segudores encantados con vos eh!!)

maria dijo...

(ja que grosa!)