Y lo que llamábamos nosotros no era más que yo sosteniendo un ramo de panteras salvajes que segregaban saliva mientras vos te mirabas los bolsillos buscando miguitas para alimentar a unos peces que nadaban en el fondo de un vaso con agua estancada.
martes 15 de febrero de 2011
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
2 saltos:
Muy bueno!
me encanto, me resulta algo parecido a lo que me paso a mi en un momento..
Me recuerda mucho a una parte del libro rayuela no sé porque, y eso hizo que aun mas me guste lo que escribiste!
un saludo, muy buen blog adeos! :)
mis gracias!
Publicar un comentario