"Cuando la querida y anciana señora Hay volvió a la ciudad después de haber pasado una temporada con los Burnell, les envió a las niñas una casa de muñecas. Era tan grande que el carrero y Pat la llevaron al patio donde quedó, apoyada sobre dos cajas de madera, junto a la puerta del depósito. Allí nada podía pasarle, porque era verano."
Katherine Mansfield
Estante. Podría ser un instante, pero es un estante. Un estante de muñecas.
Yo tengo una muñeca vestida de azul. Se llama azul y es mi más usada, mi-más ajada y mimás desparpajada. Alguna vez fue azul francia, fue le printemps, soleil, place, hamac, vent y amour y amour. Ahora es azul marino. Azul hondo de mar muerto, de mar mediterráneo o del mar de Ross, depende el momento.
Hace poco me enteré que antes de nacer iban a llamarme Azul, pero me llamaron María. A mí me gusta María. María es fácil de acordarse y además es blanco, blanco como el papel, como el papel en blanco.
Yo tengo una muñeca envuelta en papel blanco. Está escabullida porque vino así, la caja aseguraba que era muy frágil. Siempre me la imaginé de vidrio o de cristal pero nunca la abrí, se rompe. Y con lo que se rompe no se juega, ni se canta, ni se escribe. Primero porque no se puede y segundo porque si se rompe deja de existir.
Yo tengo una muñeca rota. Está rota desde que la pararon frente a un espejo. Muñeca rota cuando se mira se estira, se agranda, se esparce, se tiñe, se brilla, se fascina, se enamora, se odia, se duele, se muerde, se achica, se envejece, se desaparece, se resucita, se crece, se inmensa, se sobra, se vuelca, se falta...y así, no hay espejo que la aguante.
Yo tengo una muñeca que anda en guates. Podría ser boxeadora o cirujana, pero es muñeca. Muñeca fuerte y listo. Tiene fuerza en todas partes y sabe defender muy bien a todas las demás. Es una suerte de muñecas.
Sí, yo tengo suerte, conseguí a la muñeca que sepa coser y que sepa bordar. Se llama arroz con leche y se la pasa buscando fractales de sueños que no fueron. Cuando los encuentra (que es bastante seguido*) los atrapa entre hilos plateados, los cose en forma de manta y se tapa hasta el cuello. Arroz con leche se tapa porque siente frío, siempre siente frío. Es un frío mojado y viscoso como de noche de luna que no fue.
Y después está muñeca enamorada, muñeca pesimista, muñeca insolente, muñeca vergonzosa, muñeca creativa, muñeca sanadora, muñeca soñadora*, muñeca despistada, muñeca puta, muñeca intelectual, muñeca mandona, muñeca varonil, muñeca guerrera, muñeca mamá, muñeca boba…ellas y yo, en una casa de muñecas.
es verano, no nos puede pasar nada.
2 saltos:
Tremendo .
:)
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