1°- Acéptelo. No se resista. Deje que la casualidad le rompa la mandíbula, le hiele la cara, le seque las palabras y le dibuje en la boca una O de sorpresa.
2°- Tómelo. Oportúnese. Aproveche la interrupción para no seguir haciendo lo que hacía, del mismo modo en que lo hace siempre. Sea de una manera inesperada. Desacostúmbrese. Siéntase extraño y ridículo.
3°- Entréguese, ya es tarde. Todo intento por corregir algo, va ser un parche y va a ser infantil. Deje que lo que sea, sea. Déjese crecer.
hoy es un buen día para ser en circuntancia.
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