Cierro ansiedades de un portazo. Es tarde, pero espero algo más. Espero nieve. Una avalancha de hielo seco que me resucite los huesos y me confunda esta piel que te espera sin mi permiso. Esta piel que ya no me pertenece. Esta vida que ya no es mía. Esta pena que no la puedo ni tocar, ni llorar, ni nada. Asumo este límite: no puedo vivirla. No puedo vivir más así. Ni vivir, ni morir, ni nada. Tengo que morirte y vos no estás. Vos te escurriste de la memoria antes de que pueda decirte muerto. Volvé. Necesito morirte en la lengua mía antes de que me vele el mundo. Necesito estar viva. Esto una cuestión de vida. Esto es urgente. Nos queda mucho tiempo, mi amor. Nos queda mucho tiempo.
domingo 18 de diciembre de 2011
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2 saltos:
Increíble! Lhasa y tus letras!
Brava!!! Un abrazo
gracias, anónimo.
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