viernes 30 de septiembre de 2011

los pies en retiro, las manos en el pecho y el corazón en la boca.
un pliegue.
yo también me podría subir a un tren y no volver nunca más. no quiero más de esto, nunca más.

miércoles 28 de septiembre de 2011

Había una vez que me tenía miedo. Ya no.

veterinario receta eutanasia. alboroto. yo ya sabía. yo ya me despedí hace días.

me remito al 13 de septiembre y vuelvo a confirmar que escribo las cosas antes de que sucedan. escribo con las atmósferas, desde las superficies. escribo con lo que late de no decirse. de no saberse. siento. siento mucho lo que siento. en la punta de la piel, tengo secretos.

martes 27 de septiembre de 2011

Ven a sentarte conmigo, Lidia, a la orilla del río.
Sosegadamente miremos su curso y aprendamos
que la vida pasa, y no tenemos las manos enlazadas.
(Enlacemos las manos).

Pensemos después, niños adultos, que la vida
pasa y no queda, nada deja y nunca vuelve;
va hacia un mar que está muy lejos, cerca ya del Hado,
más lejos que los dioses.

Soltémosnos las manos, pues no vale la pena
[cansarnos.
Gocemos o no gocemos, pasamos como el río.
Más vale saber pasar silenciosamente
y sin grandes desasosiegos.

Sin amores, ni odios, ni pasiones que alzan la voz,
ni envidias dan harto movimiento a los ojos,
ni cuidados, pues si los tuviese el río igual correría,
y siempre iría a dar el mar.

Amémonos tranquilamente, pensando que
[podríamos,
si quisiéramos, cambiar besos y abrazos y caricias,
pero que mas que más vale estar sentados uno junto a otro
oyendo correr al río y viéndolo.
Recojamos flores, tómalas tú y póntelas en el regazo,
y que su perfume suavice el momento -
este momento en que sosegadamente nada
[creemos
paganos inocentes de la decadencia.

Al menos, si yo fuera sombra antes, te acordarás de
[mí
sin que el recuerdo te arda o te hiera o te perturbe,
pues nunca enlazamos las manos, ni nos besamos
ni fuimos más de los que son los niños.

Y si antes que yo llevaras el óbolo al barquero
[sombrío,
nada tendré que sufrir al acordarme de ti.
Más serás suave a la memoriarecordándote así -a
[orillas del río,
pagana triste con flores en el regazo.


Fernando Pessoa
Heterónimo Ricardo Reiss

lunes 26 de septiembre de 2011

Anilina va y me enseña a aprender paisajes nuevos.
Crezco en ella, todas las veces.

domingo 25 de septiembre de 2011

te extraño hasta en las carcajadas.

miércoles 21 de septiembre de 2011

siempre es igual de distinto

Me quiere, no le quiero.
No me quiere, le quiero.
Le quiero, no me quiere.
 No le quiero, me quiere.
Me quiere, no le quiero.
No me quiere, le quiero.
Le quiero, no me quiere.
No le quiero, me quiere.
Me quiere, no le quiero.
No me quiere, le quiero.
Le quiero, no me quiere.
No le quiero, me quiere.
Me quiere, no le quiero.
No me quiere, le quiero.
Le quiero, no me quiere.
(etc)

lunes 19 de septiembre de 2011

"Era insensato querer explicarle algo a la Maga. Fauconnier tenia razón, para gentes como ella el misterio empezaba precisamente con la explicación. La Maga oía hablar de inmanencia y trascendencia y abría unos ojos preciosos que le cortaban la metafísica a Gregorovius. Al final llegaba a convencerse de que había comprendido el Zen, y suspiraba fatigada. Solamente Oliveira se daba cuenta de que la Maga se asomaba a cada rato a esas grandes terrazas sin tiempo que todos ellos buscaban dialécticamente."

Rayuela, Capítulo 4

sábado 17 de septiembre de 2011

No nos sostengo más. Estoy cayéndome todo lo mío y todo lo tuyo. Estoy callándome. Chau.

jueves 15 de septiembre de 2011

pas-de-quatre

Que en tu fantasía yo me acueste con él, no te da ningún derecho a acostarte con ella. No, no te da ningún derecho.

miércoles 14 de septiembre de 2011

me cuesta entrar a los lugares.

me cuesta mucho entrar a los lugares.

martes 13 de septiembre de 2011

Todos los perros van al cielo

Cadera cae, columna cae, escápulas caen y hocico resiste. Camila abre los ojos y me mira desde lejos. Me mira como si estuviera atrás de un vidrio sucio o de una niebla espesa. Yo leo. Paso las páginas y las horas. En cualquier momento se hace de día y Camila resiste detrás de una cortina de humo. Algo me desespera. No puedo esperar. Se me cae un vaso. Aprovecho el desorden y paso para el otro lado. Le extiendo una mano, como para sacarla. Me sigue. Vuelve para el lado de acá. Suspira y la copio. Ahora me mira de cerca. Cómplice, secuaz, camarada y amiga. Deja caer el hocico en mi mano y cierra los ojos. Se duerme. Camila se duerme. Se abandona entre una manta y una mano. Loba mamífera carnívora cánida. Manto negro. Animal. Bestia peluda. Se muere y no lo sabe decir.

Yo tampoco.

domingo 11 de septiembre de 2011

De Möbius y de casualidad

Un patiecito con plantas, unas medias rayadas, una foto acaramelada, unos zapatos tímidos y una luna con plaza.
Recorto detalles en los margenes, para reconocerte cada vez.


"Nos conocemos de otra vida"

martes 6 de septiembre de 2011

Lloro a lágrima viva mientras me muero de ganas. En sentido literal y figurado.

lunes 5 de septiembre de 2011

(te amo, te odio, dame más)

domingo 4 de septiembre de 2011

Me tocás el pelo, se me caen las llaves, las levanto, me equivoco de puerta, me equivoco de nombre, se me cae la jarra, te reís, rompo un vaso, te reís, limpio con el trapo que no es, te reís...

Te quiero torpemente.

sábado 3 de septiembre de 2011

Una angustia de fin de mundo que se arrastra de la cama a la cocina y de la cocina al sillón. Una paciencia pesada. Una repetición como gritando auxilio. Un agujero. Una úlcera. Una acidez sustitutiva. Una palabra estrangulada. Una fuerza centrífuga que me empuja hasta el borde y que no me deja salir.
Este es el borde, llegué.
Estoy entre tu espalda y mi pared, escribiendo salidas de emergencia. Son cada vez más urgentes y menos sutiles, pero no dejan de ser virtuales. No dejan de ser paredes. No dejan de pararme, y no paro de pedir auxilio: ¡Auxilio! ¡Por favor, sacáme! Rompéme algo. Un ladrillo o un hueso, algo.
Tengo que salir, salirte, salirme.

La sobreadaptación tiene un límite, también.

(arreglarse)

Me perfumo, me delineo los ojos y me meto en un par de zapatos con taco del mismo modo en que podría meterme debajo de una frazada a llorar cuatro o cinco meses seguidos.

jueves 1 de septiembre de 2011

Quiero mucho lo que quiero y me importa mucho lo que me importa.
¡Hola septiembre!